Mensajes

PALENCIA

 PARA CRISTO 

 
                                         Iglesias evangélicas en Palencia

                    

 

DE REGRESO AL HOGAR

 

 

Después de haber pasado cuarenta años de su vida ministrando en las primitivas aldeas africanas, como misionero y como médico, finalmente, decidió retirarse. 

 
 

 

En África había enterrado a su esposa y a su hijo, y regresaba solo, después de una vida de abnegado trabajo y servicio. Eran los últimos años del Siglo XIX.

 
 

 

Mandó un cable por adelantado a su país, Los Estados Unidos, indicando que regresaría por barco y dio la fecha y la hora de su llegada.

 
 
 

Primeramente llegó a Inglaterra, y desde allí salió en barco para su país, cruzando el ancho mar que siempre le había separado de su tierra.

 
 

 

En tanto cruzaba el Atlántico, recordaba todos los años que había pasado ayudando a curar a la gente de África, tanto física como espiritualmente. 

 
 
 

Entonces sus pensamientos se adelantaron al gran regreso a su país, con sus hermanos en Cristo que sabía le esperaba en América, porque no había estado en su tierra en todos aquellos cuarenta años.

 
 

 

Cuando el barco atracó en puerto, el corazón del viejo se hinchó de orgullo al ver la bienvenida que le habían preparado.

 
 

 

Una gran multitud se había reunido, y había un enorme cartel que decía "Bienvenido a casa".  Cuando el hombre bajó del barco al muelle y esperó una gran ovación, se sorprendió de que aquella bienvenida no era para el. 

 
 

 

De repente se dio cuenta de que la gente no se había reunido para rendirle tributo a él, sino a una estrella de la canción que había llegado a bordo del mismo barco.

 
 
 

Esperó angustiado con el corazón destrozado.  Nadie había venido a darle la bienvenida al hogar.  Mientras la multitud se dispersaba, el viejo se quedó esperando solo.

 
 

 

Anocheció en soledad en una modesta pensión, sin haber sido recibido por nadie, y por su mente pasaban muchos recuerdos mientras meditaba en las cosas de Dios y las cosas de la vida.

 
 

 

Echando hacia atrás su rostro miró al cielo y  dijo: - ¡Oh Dios!, después de dar todos esos años de mi vida a mis semejantes, ¿Era demasiado pedir que una persona - sólo una persona - me diera la bienvenida a casa?  

 
 

 

En la quietud de su corazón, le pareció escuchar la voz de Dios murmurarle: - Todavía no has llegado a tu hogar.  Cuando vengas a casa conmigo, serás bienvenido.  

 
 
 

"Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.". (Mateo 19: 29)

 

 

 

"PALENCIA PARA CRISTO"

PALENCIA - ESPAÑA

 

 

                    
PALENCIA PARA CRISTO   -  c/. CASAÑÉ, 8   -  34002 PALENCIA   -  España.  Tlf. (+ 34) 979730556   E-mail: palenciaparacristo@yahoo.es