|
|
|
| |
|
Mensajes |
PALENCIA
PARA CRISTO
|
| |
 |
|
|
Iglesias evangélicas en
Palencia |
|
|
|
|
|
En los primeros días de octubre de 1.948, el Estadio
Nacional de Santiago
de Chile, estaba lleno de
inmigrantes europeos,
que
cumplían
cuarentena, antes de
integrarse en la sociedad. |
|
|
|
|
|
|
Entre
ellos, la Sra. Herta con sus hijos Eric de 17 años y
Hans de 4, que habían dejado atrás la horrible
guerra que convulsionó Europa.
|
|
|
|
|
| |
Eric,
único sostén de la familia, salió el último día de
la cuarentena, a buscar trabajo y
su hermano Hans, después de mucho insistir, consiguió
le dejaran
acompañarlo.
|
|
|
|

|
|
|
En
la avenida Grecia y otras calles, sin saber español,
procuraba Eric su propósito; contaba como mayor
recurso con una simple tarjeta que decía: "Señor Alfredo Ritter, Joyero",
y una dirección.
|
|
|
|

|
|
|
En
la primavera chilena, las calles estaban llenas de
gente, entre los cuales, Hans se separó de su hermano,
y se perdió en un
mundo nuevo, desconocido, donde no entendía nada. |
|
|
|
|
Vio
que todo era diferente, otros coches, otras caras,
otra gente, otros vestidos, otras casas, otro idioma, otra música.
Llegaba la noche y comenzó a sentir miedo y a
llorar.
|
|
|
|
|
|
|
Preguntó
a unos niños que jugaban, si podían llevarle con su madre, y al no
entenderle, se burlaban de cómo hablaba, e
intentando imitar sus palabras, se reían de el mas y
mas.
|
|
|
|
|
| |
Hans,
se descorazonaba, lleno de angustia. De pronto los muchachos dejaron de
reírse. Comenzaron a
reunirse hombres, mujeres, niños, con guitarras y
libros de oración. La esperanza que brotó de Hans se
frustró viendo que también hablaban en el idioma que
el no
entendía.
|
|
|
|

|
|
|
Pero comenzó la guitarra a sonar una música que el había escuchado muchas veces
en la iglesia en su lejana patria, las palabras eran otras, pero con la misma
música.
|
|
|
|

|
|
|
Entonces le pareció que esa gente era conocida y vio en ellos las caras de sus
amigos de siempre.
Se
acercó, y con su vocecita cantó con ellos, y no le
parecieron extraños y no se sintió ni solo ni perdido. |
|
|
|
|
Pasarían aún dos horas hasta que fue devuelto a su madre,
pero
el, cantando a Jesús sintió una gran confianza, se
sintió como integrante de una gran familia
que se amaba.
|
|
|
|
|
|
|
Hans era
muy pequeño para comprenderlo, pero intuyó sin poder explicarlo, que en
cualquier parte que se encuentra a Dios se está en casa.
|
|
|
|
|
| |
Como Hans
encontró paz en la presencia de Dios, así tu puedes encontrar
consuelo. En la casa de Dios hay lugar para ti, para que seas
bendecido. |
|
 |
|
|
"Aun
el gorrión halla casa, y la golondrina nido para si,
donde ponga sus polluelos, cerca de tus altares, oh
Jehová de los ejércitos, Rey mío y Dios mío".
(Salmo 84: 3)
|
|
|
| |
Lejos de Dios, todos
estamos perdidos, aun estando en nuestra propia casa. |
|
|
|
"Bienaventurados
los que habitan en tu casa; perpetuamente te alabarán". (Salmo 84: 4) |
|
|
 |
|
| |
Donde está la
presencia de Dios, hay gozo y paz, Dios llena todas tus necesidades. |
|
 |
|
|
"Yo me alegré con los
que me decían: a la casa de Jehová iremos".
(Salmo
122: 1) |
|
|
|
"PALENCIA
PARA CRISTO"
PALENCIA
- ESPAÑA
|
|
|
|
|