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BIOGRAFIA DE HUDSON TAYLOR
1832-1905
MISIONERO INGLÉS EN CHINA. GASTÓ 5 AÑOS TRADUCIENDO EL NUEVO
TESTAMENTO AL DIALECTO NINGPO. EN SU MUERTE EN 1905, HABIAN 205
ESTACIONES CON 899 MISIONEROS Y 125.000 CRISTIANOS CHINOS EN LA
MISION INTERIOR DE CHINA.
“El debe mover hombres a través de Dios—por oración”, esa era la
filosofía de Hudson Taylor, primer misionero al interior de China
y fundador de la misión del interior chino. A partir de ese día de
diciembre cuando oyó del cielo siendo un adolescente “anda por mí
a China”, este joven inglés partió para probar su filosofía. Lo
que hizo exitosamente y milagrosamente crea algunos de las
lecturas más emocionantes en los registros del evangelismo.
Después de su llamado, Taylor primero se mudó de los confortes de
su casa con sus padres y sus 2 hermanas en el hermoso Barnsley de
New York a Dainside, Hull, un área deprimente llamada y conocida
por su sucia acequia. Taylor había ido allí con el objetivo de
trabajar para un doctor y acumular un poco de conocimiento médico
y también para acostumbrarse a la soledad y a los peligros de
vivir en una tierra extraña donde su única compañía seria Dios.
Fue en Drainside donde Taylor aprendió que uno puede confiar en
Dios con su último centavo. Un día fue llamado tarde en la noche
para presenciar y orar por una mujer enferma con 2 hijos
muriéndose de hambre. Mientras el trataba de orar, sus palabras
temblaban en su boca porque tenia en su posesión una moneda de
plata que responderá su oración y aliviaría sus sufrimientos de
alguna manera. “¡hipócrita!”, Escuchó a su corazón condenarlo.
“hablándole a la gente acerca de un padre tierno y amoroso en el
cielo-y tu no estas preparado para confiar en Él por ti mismo sin
tu dinero” Taylor les dió su ultima moneda-ahora solo había un
recipiente de quaker entre él y su pobreza! mientras que comía su
último alimento recordó las escrituras. “El que le de al pobre, le
presta a Dios”
El siguiente día recibió un paquete. Dentro había una moneda de
oro que valía 10 veces la moneda de plata. Taylor gritó
triunfantemente “¡Ese es un buen interés! ¡Ha! ¡Ha! Invertido en
el bancote Dios por 12 horas y me da esto!, ¡Eso es el banco para
mí!
Por lo tanto a los 19 años de edad, Taylor aprendió que podía
confiar y obedecer a Dios en cada área de su vida. Había muchas
lecciones que aprender, pero al comienzo aprendió que un hombre
puede confiar en la palabra de Dios. 3 años antes había recibido a
Cristo y confiado en Él como su salvador. A los 16 años Taylor ya
había estado desilusionado y harto de su vida. Encontraba la vida
de sus padres muy aburrida, a pesar de que asistía a la iglesia
muy obedientemente. Cuando un día estaba solo en su casa busco
algo para leer. Escogió un folleto evangelístico y comenzó a
leerlo. En ese mismo momento a 70 millas de distancia, su madre
oraba fervorosamente por la salvación de su hijo. Ese mismo día
Taylor oró-su primera oración-y fue respondido. Se convirtió a
Cristo.
¡Orar!, y las respuestas de la oración se convirtieron en la
pasión de su vida. Aprendió a mover hombres a través de Dios por
la oración. Nunca pidió a nadie alguna cosa material. Siempre
presentaba todas las necesidades ante su Dios. El doctor con el
que había trabajado en Drainside había dicho a su joven asistente,
“Taylor, por favor hazme recordar cuando tenga que pagar tu
salario, tu sabes, paro muy ocupado, puede que me olvide” y así
fue. Pero Taylor recordó que en China él no tendría a nadie para
pedirle algo, solo a Dios, así que el simplemente le pidió a Dios
que le haga recordar al doctor.
Tres semanas después el doctor recordó—pero solo después de que
había depositado su dinero. Taylor estaba en la ruina. Era sábado
y no tenía dinero para pagar su renta, ni para la comida. Oró
hasta las 10 de la noche mientras trabajaba, contento de que no
tendría que encarar a la propietaria. Mientras se preparaba para
irse, el doctor lo sorprendió “¿que crees?” “¡uno de mis pacientes
acaba de pagar sus cuentas! ¡Es uno de mis pacientes mas ricos y
siempre pudo haberme pagado en cheque en cualquier momento, ahí
está él, aun trayendo el dinero a las 10 en punto el sábado en la
noche!” Luego añadió “a propósito, Taylor, también deberías llevar
esos billetes, No tengo cambio, pero puedo darte el balance de tu
salario la siguiente semana…Buenas noches!”.
Sus oraciones fueron respondidas. No podía solo pagar su renta,
sino que tenía dinero en mano para más semanas de adelanto, pero
mejor que eso, el había probado de nuevo: Dios responde las
oraciones y mueve a los hombres. ¡Ya podía ir a China!
¡Y así lo hizo!, habían tormentas en el mar y milagrosos rescates
en el viaje a China de 5 meses y medio. Había guerra civil cuando
aterrizó en Shangai, rebeldes tomando la ciudad, incendios,
hambruna de las cuales de todas ellas lo liberaba Dios.
Taylor ministraba en los ríos de la ciudad, se casó y fue testigo
de muchos milagros en los chinos convertidos. Cuando volvió a
Inglaterra abrió una cuenta de banco: Con 50 dólares a nombre de
“la misión interior de China” su objetivo inicial era 24
trabajadores. El siguiente mayo los 24 zarparon. Luego hubo 70
más. Y otros 100 y finalmente, más de 800 misioneros ministraban
através de las extensas millas al interior de China.
Verdaderamente este hombre de fe y fortaleza había dominado el
ministerio de mover hombres a través de Dios por la oración.
Taylor murió en 1905, antes de que el comunismo se apoderara de su
amada China. Sus días fueron días de extensivo y efectivo
evangelismo. Multitudes de chinos convertidos se elevarán al cielo
y lo bendecirán. Y muchos trabajadores cristianos de quien sus
vidas fueron rescatadas y cambiadas por el contagioso carácter
cristiano de Taylor van a continuar en el tren.
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