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Tratados

 

PALENCIA

 PARA CRISTO

 
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EL CRISTIANO Y LA IGLESIA

 
     
      EL  

verdadera y esa es la que Cristo está edificando. Es la Iglesia que le pertenece. El la llama “mi Iglesia”. El es constructor y propietario de la Iglesia. Nadie tiene derecho a recibir la adoración, la alabanza y el servicio de la Iglesia sino solamente El. Si amamos al Señor Jesús también amaremos a la Iglesia, es decir, a todos aquellos que pertenecen a El. Y nos deleitará el ser usados por el en la edificación de Su Iglesia dando testimonio fiel, sincero y limpio ante el mundo. Haremos nuestra parte en dar el evangelio a todo aquel que lo necesite y lo quiera para que tenga una oportunidad de unirse a la Iglesia que El ha comprado con su propia sangre. Evitaremos el hacer sufrir a otros miembros de la Iglesia. Lloraremos con aquellos que lloran, y nos gozaremos con los que se gozan. Cristo Jesús está cuidando de Su Iglesia. El está intercediendo por Su pueblo redimido. El ha dado a Su Iglesia Su Santo Espíritu para enseñar y guiar a cada miembro de la misma a toda verdad. El ha provisto para ella apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros para que puedan ayudar a los creyentes a vivir la vida cristiana de una manera noble, justa y sana. Y desea que cada miembro de esa Iglesia sea una bendición a todos los demás. Cada uno tiene uno o varios dones que puede y debe usar para el crecimiento de todos. Cada miembro debería adorar a Dios y testificar de Cristo en el lugar donde vive. En toda la Biblia el Cristiano es exhortado a amarse mutuamente; a ayudarse mutuamente; a orar unos por los otros. Y cuando alguno nos haga algún daño debemos perdonarlo.

Busquemos el ayudar a la Iglesia. Asistamos regular y fielmente a los cultos para adorar a Dios y oír el Evangelio. Hagamos todo lo posible por participar en los gastos necesarios de la Iglesia siendo fieles en nuestro privilegio de ofrendar. Animémonos unos a otros. No olvidemos la clara enseñanza de la Biblia que dice: “Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de reunirnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto mas, cuando veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10: 24). Amemos a todo el pueblo de Dios, a la Iglesia y estemos preparados, si necesario fuera, a dar nuestra vida por los hermanos. Porque Cristo amó a la Iglesia y se entregó a si mismo por ella.

Cristo ha prometido regresar a la tierra con un propósito muy definido entre otros. Es el de llevarse a la Iglesia con El, para que esté siempre con El. Ese será un glorioso día para muchos que durante años hemos esperado el cumplimiento de esa maravillosa y consoladora promesa.

¿Hermano? ¿Es usted miembro de la Iglesia que Cristo ha comprado con su preciosa sangre? Entonces viva de acuerdo con lo que dice la Biblia. ¿Amigo? ¿No es usted miembro de la Iglesia? Entonces permítame que le invite a buscar a Cristo. Lea la Biblia, crea lo que ella dice. Viva de acuerdo con sus inigualables enseñanzas. Arrepiéntase de sus pecados. Ponga su fe en el único Salvador. Si lo hace estará en el buen camino que le llevará a una total identificación con la Iglesia que es el Cuerpo de Cristo y que pertenece a El, porque la ha comprado con su propia sangre. Y si usted vive así, espere el regreso del Señor a por usted. Porque El lo ha prometido y no tardará.

   
 
  CRISTIANO 
 
  Y 
 
  LA 
 
  IGLESIA

 

El cristiano pertenece a Cristo. Cada verdadero Cristiano puede decir: “... el Hijo de Dios me amó y se entregó a si mismo por mi”. (Gálatas 2). A causa de lo que Cristo hizo al morir sobre la cruz, el Cristiano ha sido hecho amigo de Dios, y es miembro de la familia de Dios. El no ha sido salvo para estar solo, es decir, para vivir la vida cristiana solo. No. Todo aquel que ha sido salvo de sus pecados, ha sido añadido y unido a Su Iglesia.

La Biblia nos dice: “... Cristo amó a la Iglesia, y se entregó a si mismo por ella ...” (Efesios 5: 25). El no amó a un edificio mas o menos atractivo, ni se entregó por una catedral lujosa, sino por las personas de las cuales está formada la Iglesia. Cristo Jesús prometió que: “donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Mateo 18: 20). Estas personas han de reunirse con el propósito de adorarlo y alabarlo en espíritu y en verdad para que El esté presente. Cristo Jesús no estará presente en aquellos lugares en los cuales las criaturas sean honradas antes que al Creador, ni donde su palabra no ocupe el lugar prominente que le corresponde. Este grupo de creyentes reunidos con el Señor Jesucristo se conoce como la iglesia local. No importa cuantos creyentes se reúnen de esta manera. Pueden ser muchos o pueden ser pocos; pero cada grupo forma una iglesia local. Y el conjunto de todas estas iglesias locales forman la Iglesia Universal que se compone de todos los creyentes en todo el mundo.

La Iglesia pues, no es un edificio. Es el conjunto de personas que han sido llamadas y salvadas de una vida de pecado y que han obedecido esa llamada amorosa de Dios para vivir de acuerdo con sus santas leyes las cuales han sido dadas en la Biblia. Estas personas han sido invitadas a recuperar su amistad con Dios por el poder salvador de Cristo. Han sido llamadas a hacer la voluntad de Dios sobre la Tierra, como es hecha en el Cielo, y a honrar al Creador en todos sus caminos. El pueblo de Dios forma la Iglesia. El ha dado Su Espíritu Santo a todos los que le obedecen para que viva con ellos para siempre. La Biblia nos enseña que tal como un templo es el lugar donde Dios es adorado y alabado, de la misma manera su pueblo, la Iglesia, es un templo espiritual en el cual se ofrece continuamente adoración a Dios y también alabanza por medio de Cristo Jesús.

Cristo nos dice que El está edificando Su Iglesia. Cuando el apóstol Pedro dijo a Cristo: “Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”, Jesús le contestó: “Sobre esta roca edificaré mi Iglesia” (Mateo   16).   Solo   existe   una   Iglesia

     
.                                                                                                                                                                GOSPEL PRINTING MISSION 0337  
 
       
 

"CREE EN EL SEÑOR JESUCRISTO, Y SERÁS SALVO" (La Biblia).  PALENCIA PARA CRISTO - Palencia - España - E-mail: palenciaparacristo@yahoo.es