|
6 Jesús cumpliendo su obra, con victoria gritó: “Todo está
cumplido”. (Juan 19: 30)
La obra de Cristo en la cruz satisfizo a Dios, para que tu y
yo tengamos salvación y no seamos condenados.
7 Jesús gritó con fuerza: “¡Padre, en tus manos encomiendo
mi espíritu!” (Lucas 23: 46)
Jesucristo sabía que solo al Padre podía encomendar su
espíritu. ¿Tu a quién encomendarás tu espíritu?. Tu necesitas la
salvación de Dios.
Usted puede preguntar, ¿cómo puede salvar Jesús, si ha muerto
y fue sepultado? ¿Ni el mismo se salvó de morir en la cruz?.
Una Palabra mas. Escuche estas palabras: “No está
aquí, sino que ha resucitado”. (Lucas 24: 6) Ahora: ¿puedes
creer en estas palabras que el ángel dijo? Jesucristo murió y
resucitó al tercer día “y puede salvar perpetuamente a todos los
que por él se acercan a Dios”. (Hebreos 7: 25)
Jesucristo resucitó de entre los muertos, él está vivo, él
espera que tu confíes en él y te dará “vida abundante”. (Juan
10: 10)
¿Puedes decir como el Apóstol Pablo: “Dios nos resucitó
juntamente con Cristo Jesús, y nos hizo sentar en los lugares
celestiales con Cristo Jesús”. (Efesios 2: 6)
Lee estas
palabras:
Isaías 53: 5-6
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros
pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga
fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como
ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en
él el pecado de todos nosotros.
Romanos 5: 6-8
Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por
los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con
todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios
muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores,
Cristo murió por nosotros.
1 Pedro 2: 24
Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el
madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados,
vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
1 Pedro 3: 18
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el
justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la
verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.
Juan 5: 24
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al
que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas
ha pasado de muerte a vida.
Hechos 16: 31
Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y
tu casa. |