|
quienes vengan a su entierro y traigan flores. Aunque
cuiden bien su tumba, nadie podrá hacer algo por su
salvación. La elección que usted haya hecho durante su vida será
definitiva. Después de muerto, ni ceremonias ni oraciones podrán
cambiar algo de lo que usted haya decidido. “ ... En el lugar
en que el árbol cayere, allí quedará.” (Eclesiastés 11:3)
-
Si usted ha muerto sin haber aceptado personalmente la salvación
que Dios le ofrecía a través de Jesucristo, entonces pasará la
eternidad lejos de Él.
“El que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en
el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (Evangelio según Juan
3: 18). Por buena que haya sido su religión, ella será ineficaz
para salvarle. Y será demasiado tarde para modificar su trágica
posición.
-
Pero si usted ha muerto en paz con Dios, entonces podrá
aplicarse las siguientes declaraciones de la Palabra de Dios:
“Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en
Cristo Jesús.” (Epístola a los Romanos 8:1). “El que en
el cree, no es condenado.” (Evangelio según Juan 3:18). Su
posición eterna la debe decidir durante su vida y nadie lo puede
hacer por usted. Es esencial que arregle el problema de sus
pecados ante Dios: “Hay un solo Dios, y un solo mediador
entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a si
mismo en rescate por todos ...” (1 Epístola a Timoteo
2:5,6). “... La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de
todo pecado.” (1 Epístola de Juan 1:7).
¿Cuál es, pues su posición ante Dios? Usted tiene necesidad de
un Salvador mas que de una religión. Acepte a Cristo como su
Salvador. El vive y es suficiente para librarle del juicio.
“... horrenda expectación de juicio y de hervor de fuego.”
(Epístola a los Hebreos 10: 27).
Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mis
palabras, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá
a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.” (Evangelio
según san Juan 5:24)
|