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libertad. Todavía estas cautivado por el pecado, por el temor al
futuro, por el temor a la muerte y del juicio de Dios.
Pero esto no tiene que ser.
Libertad verdadera.
Cuando Jesús vino a esta tierra El vino para hacer libres a
todos aquellos que se arrepintieran y creyeran en el Evangelio:
para liberarlos del cautiverio del pecado y todo lo que esto
trae. El dice que El ha venido "... a anunciar libertad a
los presos...a poner libertad a los oprimidos." (Lucas
4:18). El también dijo que todos aquellos que lo sigan "...
conocerán la verdad, y la verdad los hará libres... Así que,
si Hijo los hace libres, ustedes serán verdaderamente libres."
(Juan 8:32,36). La libertad que Cristo da es libertad
verdadera y puede ser obtenida por todo aquel que se arrepiente
de sus pecados (que Significa no solamente lamentarse por su
pecado sino volverse del pecado para servir a Cristo) y tener fe
en la obra salvadora de Cristo en la cruz. Haga esto y Cristo le
dará libertad del cautiverio del pecado y de sus consecuencias,
el infierno. Libertad que fue comprada por el sacrificio de
Jesucristo en la cruz: "Pero Dios prueba que nos ama en que,
cuando todavía éramos pecadores Cristo murió por nosotros. Y
ahora, libres ya de culpa mediante la muerte de Cristo con mayor
razón seremos librados del castigo final, por medio de El."
(Romanos 5:8-9).
Dos prisiones.
Aquellos de nosotros que nos encontramos en una prisión física
estamos en dos prisiones; una física y otra espiritual pero las
dos son a causa del pecado. Pero la prisión física no nos
impide escapar de la prisión espiritual. A Cristo no se le
mantiene fuera por medio de barra o paredes. Jesús te perdonará
y salvará en tu propia celda tan rápida y seguramente como
perdonará y salvará a cualquiera en su propia casa. No importa
lo que has hecho ni cuanto tiempo has cumplido en prisión. Dios
dice esto: "Aunque sus pecados sean como el rojo mas vivo, Yo
los dejaré blancos como la nieve; aunque sean como tela teñida
de púrpura Yo los dejaré blancos como la lana." (Isaías
1:18). Usted puede encontrar el perdón y la libertad en su celda
de prisión y entonces cuando seas liberado de la prisión serás
libre en verdad. Al igual que yo podrás encontrar que la
libertad se puede encontrar en una prisión física por medio de
Jesucristo.
Mi cuerpo puede estar en prisión pero Dios ha liberado mi
espíritu.
El autor mismo está cumpliendo una pena de prisión perpetua en
H.M.P. Maghaberry, Irlanda del Norte.
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