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pensó por un momento que debería de nacer de nuevo como bebé
pero Jesús le explicó que al igual que el había recibido la vida
natural al nacer como un bebé, así también necesitaba recibir la
vida eterna, una naturaleza divina si quería ir al cielo.
El cristiano es aquella persona que ha recibido esta nueva vida.
Es una vida eterna, es decir, no solo durará para siempre sino
que la vivirá con Dios (siendo pues esta vida de una calidad
superior a la simple vida humana). Esta vida es gratuita para
todo aquel que cree en Jesús y le ha recibido como su Señor y Salvador. “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo
de Dios, no tiene la vida”. (Juan 3: 36).
El cristiano ha recibido al Señor Jesús como su Señor y
Salvador, y recibiéndole a El, ha recibido esta nueva vida.
UNA NUEVA CRIATURA
Cuando una persona llega a ser cristiana todo se transforma. La
Biblia nos dice que la persona que recibe a Jesucristo es una
nueva criatura “si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. (2ª
Corintios 5: 17).
Su vida debe, desde ahora, ser distinta. Uno no puede
convertirse a Cristo y seguir viviendo como lo hacía
anteriormente. ¿En qué aspectos debe cambiar la vida del
cristiano?.
EL CRISTIANO DEBE DESECHAR LAS COSAS MALAS
Decíamos al principio que, aunque el cristiano recibe una nueva
vida (o una nueva naturaleza), la naturaleza antigua permanece
todavía, de manera que, aun siente el deseo de vivir para su
propio agrado. Debe de aprender a no ceder a estos deseos, sino
que debe de alimentar su nueva naturaleza. La manera de hacerlo
es dejar decididamente a un lado las cosas malas que antes le
agradaban: por ejemplo, inmoralidad, pasiones desordenadas,
codicia, ira, odio, mentira y cosas como estas. De la misma
manera que uno se quita la ropa sucia y vieja, así debe de
abandonar estas cosas.
EL CRISTIANO SE REVISTE DE COSAS BUENAS
Siguiendo lo que decíamos sobre quitarse la ropa sucia, de la
misma manera se ha de vestir de nuevo con ropas limpias. Es
decir, debemos de hacer todo aquello que es bueno y que nos hará
mas y mas semejantes a Jesucristo.
EL HIJO QUE SE ARREPINTIÓ
El Señor Jesús contó la historia de un joven que dejó la casa de
su padre para seguir su propio camino y hacer lo que el deseaba
(puede leer la historia completa en el evangelio según San Lucas
capítulo 15, versos del 11 al 32). Se juntó con gente de mala
reputación y pronto perdió todo su dinero. El único trabajo que
pudo lograr fue apacentando cerdos. Empezó a reflexionar al ver
su situación y se acordó de la preciosa casa que abandonó, con
todas sus comodidades y de su padre que tanto le amaba. Qué
contraste con el lugar donde está y con el olor de los cerdos
todos los días. Asimismo cuando miró sus ropas y se acordó de la
elegancia que había experimentado anteriormente, pensó cuan locamente
había actuado.
El joven tomó la decisión de regresar a casa y pedir perdón a su
padre. Su padre le perdonó gustosamente. En realidad, el padre
había estado anhelando el regreso de su hijo. Salió a recibirle
con un abrazo, ordenó a los sirviente que le prepararan ropa
limpia, la mejor, e hizo una gran fiesta.
El cristiano es una persona que ha regresado a su Padre
celestial y cuyos pecados han sido perdonados. Dios le ha
quitado sus ropas viejas y sucias y le ha vestido con las
mejores ropas. En otra parte de la Biblia se nos dice que el
cristiano ha sido vestido con la justicia de Cristo, esto
significa que las virtudes de Cristo son dadas al cristiano. Por
lo tanto debe, desde ahora, vivir de acuerdo a esta nueva vida,
la vida de Jesús. El cristiano debe ser amable, sincero, gentil,
paciente, etc. Debe de estar dispuesto a ayudar y perdonar a los
demás. Sobre todo debe de amar a los otros como Dios le ha amado
a el.
Esto no será fácil y cometerá muchos errores, pero Dios estará a
su lado para ayudarle. Aunque falle de vez en cuando, esto no
significa que deja de ser cristiano. Esto es lo que Satanás, el
gran enemigo del cristiano, le insinuará, el cristiano no debe
de prestar atención a tales mentiras. Dios está dispuesto a
perdonarle otra vez porque el Señor Jesús murió en la cruz por
el. Después de haber pecado, el cristiano debe de pedir perdón y
proseguir en su vida cristiana con un corazón puro y gozando de
la comunión con Dios.
Pero de ninguna manera esto significa que el cristiano pueda
vivir una vida despreocupada. Aún cuando Dios está dispuesto a
perdonarle, el cristiano sentirá cada caída profundamente y
pondrá todo su empeño para no caer de nuevo. He aquí algunas
maneras para fortalecerse.
1 Debe de llenar su
mente con la palabra de Dios (La Biblia). La tentación empieza
en la mente. Cuando mas tiempo permitamos que nuestra mente se ocupe
en esas cosas, mas difícil será resistir la tentación. Podemos
evitar que nuestra mente se llene de malos pensamientos
llenándola de buenos pensamientos. Lograremos esto leyendo y
meditando la Biblia. Puede que a veces no comprendamos lo que
leemos, pero esto no debe de preocuparnos; veremos que a medida
que vamos leyendo la Biblia y meditando en ella, nos vamos
fortaleciendo para así resistir mejor la tentación cuando nos
llegue.
El Señor Jesús venció al diablo cuando este le tentó. ¿Cómo le
venció? Cada vez que el Señor fue tentado, Jesús respondió:
“Escrito está ... “ y siguió citando las palabras que están
escritas en la Biblia. El cristiano también debe de saber usar
bien la Biblia, para así resolver cualquier problema. Esto le
ayudará a mantener y alimentar su nueva vida.
2 Otra forma que el
cristiano tiene para fortalecerse es la de ocupar su tiempo
trabajando para el Señor. Si estamos ociosos podemos tener la
certeza de que el diablo buscará algunas cosas para
entretenernos y pronto descubriremos cuán desagradable es
trabajar para el.
El cristiano debe de buscar formas en las cuales pueda trabajar
para el Señor. Habrá veces que uno se siente cansado y quiera
tirar la toalla, pero no permitamos que la pereza nos venza.
Debemos de ser fieles en aquello que el Señor nos de para hacer.
Puede que sea hablar a otros acerca del Señor, puede que sea
enseñar historias bíblicas a niños. Puede que no tengas este
llamado, pero en cualquier caso, un cristiano siempre puede
vivir como Jesús vivió y así enseñar a otros acerca del amor de
Dios de una forma práctica. Esta probablemente es la mejor
manera de servir al Señor, porque a menos que nuestras vidas
estén cambiadas, y se vea, las personas a nuestro alrededor no
van a escuchar lo que tenemos que decirles.
Un cristiano, entonces, es una persona que ha recibido al Señor
Jesús como su salvador personal y ha recibido una nueva vida.
Debe dejar a un lado las cosas malas que una vez disfrutó y
llenar su vida con cosas buenas. Dios le ayudará a hacer esto,
pero el mismo puede poner su parte, leyendo y meditando la
Biblia y trabajando para el Señor.
Dios estará siempre a su lado y a través de la oración el
cristiano siempre puede estar en comunicación con Dios. Debe de
buscar la compañía de otros cristianos asistiendo a la iglesia y
fomentando sus amistades con aquellos que también aman a Dios
como el.
El cristiano debe de alimentar y mantener su nueva vida y
resistir y abandonar su vieja naturaleza. El tiene una ayuda
divina, el Espíritu Santo, por medio de el, puede el cristiano
vivir esta vida nueva y victoriosa.
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