|
puso fin a este erróneo
concepto. La fe cristiana no consiste en lo que yo debo de
hacer, sino en lo que Dios ha hecho por mi al mandar a su único
Hijo Jesús a morir por mis pecados. Jesús tomó nuestro lugar,
vivió una vida como hombre (siendo el Hijo de Dios), pero sin
pecar, para poder rescatar y librar al hombre que está bajo el
poder del pecado.
Todos pecamos, y el pecado está en nuestro corazón (malos
pensamientos, mentira, orgullo, etc.). Por eso necesitamos
reconciliarnos con Dios. Jesús es el mediador entre Dios y los
seres humanos. El intercede por nosotros ante Dios. Al entregar
su vida en la cruz él estaba abriendo un camino de relación
entre Dios y el hombre. Si recibes y reconoces a Jesús como tu
Salvador y Señor, tendrás el privilegio de ser hijo de Dios.
El que tiene el privilegio de vivir con Dios una nueva relación
tiene que vivir de acuerdo a los principios de una nueva vida
que están basados en la Biblia. La relación con Dios se realiza
a través de escuchar la palabra de Dios, orar y dar amor al
prójimo.
Vivir según el plan de Dios hace feliz al hombre. ¡Encontrar a
Cristo es encontrar la vida!
|